7 tipos de almacenamiento de energía que deberías conocer

Oct
26
2016

La electricidad es el pilar básico de nuestra civilización. Actualmente, según datos de la Unión Europea, las ciudades consumen el 70% de la energía de Europa. Una cifra que destaca la necesidad de instaurar tecnologías innovadoras que eviten pérdidas y generen un uso más eficiente de la misma.

Con estos datos, y teniendo en cuenta que el suministro a partir de fuentes renovables es muy dependiente de las condiciones meteorológicas,  se necesita tecnología capaz de recoger la electricidad sobrante para que pueda ser usada en momentos de necesidad. La solución a esta paradoja pasa por el almacenamiento de energía. Pero, ¿cómo se logra?

almacenaje de energía

Tipos de almacenamiento de energía

  • Baterías de Litio: se recargan en cuestión de segundos y son capaces de almacenar varias horas de energía. Su escalabilidad hace que sean adecuadas para los hogares privados, el pequeño comercio, las fábricas y como fuente de alimentación de reserva. Las baterías de litio se utilizan en muchos dispositivos móviles y en los coches eléctricos.
  • Hidrógeno: se describe como el combustible del futuro, ya que permite producir electricidad a través de las renovables. Para producir este elemento, se necesita realizar un proceso llamado “electrólisis” que utiliza agua y electricidad como “materias primas”. El hidrógeno generado se puede almacenar en contenedores especiales durante largos periodos de tiempo, y podría utilizarse cuando no sople el viento para obtener electricidad en plantas de generación de gas o para proveer a los coches de combustible.
  • Acumulación por bombeo: es la forma de almacenamiento con la mayor capacidad instalada en todo el mundo. Se trata de una tecnología usada por las centrales hidroeléctricas que permite acumular energía durante varias horas.
  • Aire comprimido: aprovechando los valles de demanda eléctrica, desviamos la producción sobrante a nuestra central de compresión de aire y lo introducimos en una caverna subterránea especialmente construida para su almacenamiento. Cuando se alcanza su capacidad máxima o la demanda vuelve a crecer, cambiamos el sentido del flujo: extraemos el aire comprimido y lo utilizamos para producir energía eléctrica.
  • Almacenamiento térmico: es una técnica de acumulación de energía mediante la cual se aprovecha el calor, subiendo o bajando la temperatura de una sustancia, cambiando la fase de la sustancia o una combinación de ambos mecanismos.
  • Supercondensadores: dispositivos capaces de almacenar grandes cantidades de energía eléctrica en forma de cargas electrostáticas y cederla rápidamente en el momento necesario.
  • Volantes de inercia: consiste en el empleo de un disco metálico que comienza a girar cuando se le aplica un par motor. Mientras está dando vueltas, se le intenta frenar con un par resistente, conservando así la energía en forma mecánica –cinética.

 

Gestión de la Energía:
Siemens cuenta con tecnología para la distribución de energía y eficiencia energética. Distribución de media y baja tensión para la implantación de redes inteligentes. 

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